
La conservación es hoy en día más que una obligación, una necesidad. Las pérdidas económicas causadas por el desgaste físico de los ejemplares suman ingentes cantidades que podrían dedicarse a completar colecciones o a mejorar el servicio prestado al usuario. Debe ser practicada por todas las bibliotecas en la medida de sus posibilidades.
¿Es posible realizar un trabajo efectivo sin dinero? Existe una idea generalizada de que la conservación es costosa e inaplicable en bibliotecas de presupuesto reducido. Cualquier biblioteca puede contar con un programa de conservación adaptado a sus necesidades con resultados beneficiosos.
Los trabajos que mayor beneficio reportan a las colecciones son baratos o incluso no cuestan nada siempre que se realicen antes de que los ejemplares resulten dañados. Cuando el desgaste se ha producido, se pueden aplicar una serie de procedimientos que abarcan desde una simple reparación a una restauración completa.
Si hemos de recurrir a la última es que el proceso de conservación ha fallado. El costo de restauración de un manual moderno de Historia puede ser tan alto como el de un impreso del diecisiete o el de un incunable. Por ello se deben prever las causas de alteración antes de que se produzcan y crear una política adecuada a los presupuestos disponibles.
En Paraguay, el tema de la conservación es inexistente a juzgar por las fotografías que se muestran al principio de la página.
Extraído de:http://palimpsest.stanford.edu/byauth/hernampez/conserba.html